Mucho se ha hablado de la vida después de la muerte, pero es común encontrar muchas personas que dudan sobre si realmente existe una vida después de morir. Los conocimientos más comunes que tenemos al respecto, son los que las religiones nos han enseñado a través del tiempo y lo que desde la misma filosofía antigua conocemos, como por ejemplo lo narrado en La Divina Comedia, donde hay un interesante tratado sobre el infierno, el cielo y el purgatorio. De igual manera, aunque para muchos sea difícil de creer, existen muchos relatos de personas que estuvieron ‘muertas’ pero que por alguna razón regresaron, son estos testimonios los que más nos acercan a la realidad que existe luego de dejar nuestro cuerpo material.

Hace algunos días un consultante me preguntaba qué debía hacer para prepararse para la partida de su padre, ya que por la edad y por su estado de salud, veía cercano su viaje al más allá. Mis apreciaciones al respecto son bastante amplias, pero lo primero que la persona debe tener un poco claro para estar tranquila, es qué hay más allá. Del concepto que la persona tenga del más allá, depende mucho su estado emocional, y la manera como afronte la partida del ser querido o inclusive también para preparar su propia partida, que puede ser en el momento menos esperado. Lo otro que es importante saber es qué tantas cosas pendientes tiene la persona, ya que precisamente entre más apegos tenga a lo terrenal (y aquí incluyo tanto a las personas como a las pertenencias materiales), más difícil le será desprenderse, soltar, y partir con tranquilidad. Y cuando hablamos de los apegos a las personas, es importante hablar del perdón. Este es uno de los elementos más importantes que hay que tener en cuenta cuando deseamos despedir a un ser querido, ya que para que la despedida sea fácil, la persona debe estar liviana de cargas, libre de resentimientos, en otras palabras, lo ideal es que no tenga procesos pendientes por sanar con otras personas. De hecho dentro los muchos casos conocidos de la partida al más allá, se encuentran múltiples relatos que indican que las personas se fueron solo cuando vieron o se pudieron despedir de un ser querido que faltaba.

Dentro de los casos atendidos, hemos encontrado que algunos seres que partieron necesitan contactar a quienes quedaron, porque dejaron un pendiente o sencillamente porque algo especial necesitan decir. De igual manera también encontramos muchos casos de consultantes que no se alcanzaron a despedir de un ser querido y quedaron con un sentimiento de culpa que necesitan sanar. Si cualquiera de éstos es tu caso, contáctanos, te podemos ayudar.

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